HISTORIA
Se desconoce de qué hecho concreto proviene ni desde cuando viene celebrándose en Torrejoncillo la fiesta de «La Encamisá». La respuesta más probable, al preguntar en el pueblo sobre el tema, será: «dicen que viene de la batalla de Pavía, cuando unos torrejoncillanos se disfrazaron con camisas entre la nieve…». Aunque, personalmente, no considero que sea la versión mas acertada, tampoco es tan disparatada si nos adentramos en la historia y comprobamos que fueron varias las encamisadas en aquella campaña de Italia.
Otras opiniones se remontan más atrás en el tiempo y piensan que la Encamisá proviene de un hecho de la Reconquista, donde también hay constancia de su realización, bien por parte cristiana o mora. ¿Por qué no un origen árabe?. Otros piensan que sus raíces están en las guerras de Flandes, con milagro de por medio, y hay quienes le atribuyen una fecha mucho más cercana, ante las guerras carlistas.
¿Qué era una encamisada? Mucho mejor que yo pueda hacerlo ahora ya lo dijo Sebastián de Covarrubias, capellán del rey Felipe II, en 1.611, en el diccionario «Tesoro de la lengua castellana o española», cuando escribía:
«Es cierta estratagema de los que de noche han de acometer a sus enemigos y tomarlos de rebato, que sobre las armas se ponen camisas, porque con la escuridad de la noche no se confundan con los contrarios. Y de aquí vino llamar encamisada la fiesta que se hace de noche con hachas en señal de regocijo». Por esta definición y otras similares puede comprobarse su origen bélico y el motivo de realizarse, que era la celebración de la victoria, emulando la estratagema que había conducido a ella.
¿Y que tienen que ver estas encamisadas con La Encamisá de Torrejoncillo? Cualquiera que la analice detenidamente verá bastantes de las características citadas en la definición de Covarrubias. ¿Qué ha pasado, entonces, para llegar a ser lo que hoy es La Encamisá? Pues, en mi modesta opinión, que el matiz bélico se ha transformado a lo largo de los tiempos en religioso. Digamos que, como otras fiestas, se ha cristianizado, y, en lugar de presidir la fiesta o procesión el estandarte del capitán victorioso, hoy lo hace la insignia de la capitana considerada más victoriosa en el mundo cristiano: la Inmaculada Concepción. Este cambio es, a mi juicio, fundamental en el devenir y mantenimiento de esta fiesta, por ser todos nosotros conocedores de cómo los humanos nos cansamos de los hombres y de sus gestas, por muy importantes que sean, lo que no ocurre en Torrejoncillo con «su» Inmaculada.
Escrito por Antonio Alviz Serrano.
ACTOS RELACIONADOS
Sorteo de Portaestandarte
El tercer fin de semana de noviembre, la asociación de Paladines de La Encamisá, suele convocar asamblea extraordinaria para presentar el programa de fiestas al pueblo, en dicho acto se anuncia las personas que tendrán el honor de ser predicardor, oferente y pregonero/a de las fiestas. También ese día, en años alternos (pares), la asociación se hace cargo de la mayordomía de la Inmaculada y sortea entre los socios que así lo han querido, quién portará el estandarte ese año.
Es uno de los actos más emocionantes que se viven en la localidad cada bienio.
Novenario
Nueve días antes de la festividad de la Inmaculada Concepción da comienzo el novenario en su honor. En estos días el sacedorte predicador invitado nos ayuda a reflexionar sobre la vidad de la Virgen. El coro parroquial de jóvenes hace vibrar a los asistentes con canciones dedicadas a María que preparan con cariño año tras año. Sin duda el canto del «Pues concebida» es el momento álgido de esta celebración, donde se empiezan a escuchar lo primeros vivas. Igualmente, los tiros de escopetas comienzan a sonar coincidiendo con el repique de campanas que anuncian las «novenas».
Pregón
Normalmente el sábado anterior al siete de diciembre se celebra, después de la novena, el Pregón de las fiestas. En este acto algún torrejoncillano/a la anuncia e invita a todos a participar en ella.
Ofrenda
La Ofrenda de flores a la Virgen es otra actividad de enorme interés y de gran afluencia de público en estos días previos a La Encamisá. Ese día, que suele ser el domingo anterior, las torrejoncillanas y algunos torrejoncillanos se atavían con el tráje típico de la localidad para llevarle flores a María. Antes de dejar el ramo a sus pies, una niña, joven o mujer habla en nombre de todos y comparte sus sentimientos con la Inmaculada Concepción en voz alta.
Andar La Encamisá
La noche del seis al siete de diciembre, a partir de la media noche, tiene lugar un acto muy especial y singular. Consiste en realiazar el mismo recorrido que hará unas horas más tarde el Estandarte de la Inmaculada en «La Encamisá», pero esta vez rezando el rosario por las calles.
El acto se llama «Andar La Encamisá» y es un momeno íntimo de oración que contrasta con el estruendo de la noche del día siete. Este acto antiguamente lo solían realizar las personas que estaban de luto, tenían alguna promesa o no podían asistir a La Encamisá.
La Pura
El día 8 de diciembre es «el día de La Pura». Una vez finalizada la misa de doce, se saca por primera vez a la Inmaculada en procesión, para después acompañar a los mayordomos al convite que ofrece a todo el pueblo.
Por la tarde finaliza el novenario y vuelve a salir en procesión de nuevo la Virgen, esta vez por un recorrido más largo que el de la mañana, acompañada de escopetas disparando salvas.
La entrada de la imagen de María Santísima en la iglesa es especialmente emotiva, ya que todo el pueblo allí congregado votorea a su patrona sin parar mientra avanza hacia el altar.
La Pura Chica
El día nueve de diciembre, es el «día de La Pura chica», un día dedicado a los niños, en el que hay muchas actividades destinadas a ellos, con convite para todos incluido.
ESTANDARTES

Estandarte de seda azul bordado en plata. La cara y mano de la Virgen, al igual que la cara de los angelitos, eran de marfil. Inscripción bordada en plata que dice: «Toda pura eres María y en tí no hay mancha original, tu eres la gloria de Jerusalen. Tu la alegría de Israel«.Conocido como «El Estandarte del Coronel«. Fue regalado en 1906 por el Coronel D. Agustín Valle y Martín. Realizó el trabajo Dña. María Cordón Cordero. Este estandarte era sacado en la procesión de la Pura hasta el año 1935.

Estandarte de terciopelo azul con imagen de la Virgen en tela y dibujos pintados al fuego. Este estandarte sustituye al del Coronel en la Procesión de la Pura. Fue regalado por D. Benjamín Moreno. El trabajo lo realiza su hija Dña. Antonia Moreno Lázaro.

Imagen de la Virgen pintada en tela sobre fondo de seda azul y adornos de esterilla blanca. “El más antiguo de los que se conservan. No llegó a salir en la Encamisá. Se sacaba cuando moría alguna Hija de María”.

Este es el Pendón o insignia de la Asociación Paladines de la Encamisá. Fue realizado en la Fábrica de Ornamentos para la Iglesia, Palacio de Madrid en el año 1974.Es de terciopelo y seda azul, letras bordadas en oro al igual que las borlas y los flecos. En el centro, y sirviendo como distintivo de la Asociación, hay un farol pintado en tela saliendo de la llama la imagen de la Virgen. El diseño fue realizado por Doña María del Carmen Rodas Moreno.

Estamos ante el estandarte que actualmente es sacado en la noche de la Encamisá. Fue regalado por Dña. Francisca López Barbero en 1.988. Es de seda azul, bordado en plata al igual que los flecos de la parte inferior. La imagen de la Virgen y los angelitos van bordados en seda.En la parte posterior lleva la inscripción de María bordada en plata. El trabajo fue realizado en la Fábrica de Ornamentos para la Iglesia Santa Rufina de Madrid.


